La Marea cierra 2025 con superávit operativo pero su cooperativa acumula pérdidas
El medio digital español logró un resultado positivo de casi 28.000 euros en 2025, aunque la cooperativa editora MásPúblico SCCL terminó el ejercicio con un déficit de 38.542 euros por las pérdidas arrastradas de años previos.
La Marea, uno de los proyectos periodísticos cooperativos más consolidados en España, cerró el ejercicio 2025 con un superávit operativo cercano a los 28.000 euros. Según los datos publicados, el medio generó ingresos por 362.056 euros, lo que representa un esfuerzo sostenido de sus suscriptores y lectores en un contexto de fuerte presión económica para los medios independientes.
Sin embargo, la buena noticia operativa no alcanza a compensar las pérdidas acumuladas en ejercicios anteriores. La cooperativa sin ánimo de lucro MásPúblico SCCL, que edita el medio, finalizó 2025 con un resultado negativo de 38.542 euros. Este déficit refleja el peso de deudas y ajustes pendientes de años previos, una situación que no es extraña en proyectos periodísticos que priorizan la independencia editorial sobre la rentabilidad inmediata.
Desde el punto de vista del oficio, el caso de La Marea ilustra las tensiones estructurales que enfrentan los medios cooperativos: por un lado, la capacidad de generar ingresos recurrentes a través de suscripciones y aportes de la comunidad; por el otro, la dificultad para acumular un colchón financiero que permita absorber años difíciles o inversiones necesarias en tecnología y personal.
El superávit de 2025 se produce en un año en el que muchos medios digitales españoles han visto estancarse o reducirse sus ingresos publicitarios, lo que refuerza la apuesta de La Marea por un modelo basado casi exclusivamente en el apoyo directo de su audiencia. Ese enfoque, aunque más estable que la dependencia de grandes anunciantes, exige una relación constante y de confianza con los lectores, algo que solo se construye con credibilidad sostenida a lo largo del tiempo.
Para los periodistas que seguimos de cerca la industria, este balance mixto no es ni un triunfo rotundo ni un fracaso. Es la expresión concreta de los márgenes estrechos en los que operan muchos proyectos de periodismo independiente en Europa. Generar superávit operativo es un logro que merece reconocimiento, especialmente cuando se hace sin recurrir a grandes inversores ni a líneas editoriales complacientes. Pero el rojo de la cooperativa recuerda que la sostenibilidad plena sigue siendo un desafío a largo plazo.
En términos prácticos, el equipo de La Marea deberá definir en los próximos meses si prioriza la reducción acelerada de las pérdidas acumuladas o si destina parte del superávit operativo a mejorar la producción periodística y las condiciones laborales de la redacción. Ambas opciones son legítimas, pero implican decisiones editoriales y de gestión que terminarán por reflejarse en la calidad y la cantidad de los contenidos que lleguen a los lectores.
Este tipo de transparencia en la publicación de balances es, en sí misma, una buena práctica periodística. Permite a la audiencia y al sector evaluar con datos reales la salud de un medio que se presenta como alternativo y cooperativo. En un momento en el que muchas cabeceras inflan sus cifras de audiencia o maquillan sus resultados, publicar números concretos –aunque no sean perfectos– refuerza la credibilidad.
El desafío para La Marea y proyectos similares no es nuevo: cómo convertir el apoyo entusiasta de una comunidad en una estructura económica verdaderamente sostenible que permita pagar salarios dignos, invertir en investigación y mantener independencia frente a poderes políticos y económicos. El balance de 2025 muestra avances, pero también que el camino todavía requiere ajustes.
Desde la redacción, observamos estos números con interés profesional. No porque esperemos que todos los medios independientes sean rentables de inmediato, sino porque su supervivencia afecta directamente la diversidad informativa disponible para la sociedad. Un medio como La Marea que logra superávit operativo en 2025 es una señal de que el modelo cooperativo puede funcionar, siempre que se gestione con rigor y se mantenga la confianza de sus lectores.